martes, 1 de abril de 2014

El destino y su maldito capricho.


Una vez nuestros caminos se unieron, no recuerdo ni como ni cuando, ni bajo que pretexto te acercaste a mí, se que en ese instante mis pies dejaron de tocar el suelo,  volví a sentirme nervioso cuando sabia que me iba a encontrar contigo, pero también empece a notar el miedo de un desenlace fatídico, el miedo de tener que pagar un alto precio por vivir lo que en ese momento estábamos viviendo, algo en mi me decía que tarde o temprano tenia que pasar, por eso decidí vivir cada segundo como si fuese el último, disfrutar de cada caricia, de cada palabra bonita que me decías, de cada momento compartido a tu lado. 

Foto: Parque Natural de las Lagunas de la Mata. Torrevieja.

El trayecto fue corto pero intenso, volvía a maldecirme, las noches me atormentaban,  una vez más caía en ese oscuro pozo que parecía no tener salida, el mismo que un día me tendiste la mano para ayudarme a salir y me volviste hacer creer que el amor existía, a ese mismo que me arrojabas sin ninguna explicación, o quizás la diste y yo me negué a escucharla.
De pronto todo se volvió negro, me fumaba las noches intentando encontrar respuesta a cientos de preguntas, la luna empezó a ser mi única compañera, la centinela  de mis noches amargas, aquella que tantas veces me había visto caer rendido, llorando de impotencia, una vez más volvía a ser testigo de todo esto, una vez más la historia se repetiría. 


Ha pasado el tiempo, y como dice el refrán " no hay mal que cien años dure", y que gran verdad. 

No hay segundo que no me arrepienta, no de lo que hice o de la decisión que tomamos en su día, sino del alto precio que, yo personalmente, he tenido que pagar. 
Para mi pocas cosas, aparte de la familia, merecen más la pena que una buena amistad.
Alguien en quien poder confiar es muy complicado, del mismo modo que es encontrar a alguien que confíe plenamente en ti, creo que eso es algo que ambos hemos perdido. 


Los caminos se separaron, pero siempre quedaran las huellas por la senda que juntos recorrimos, siempre quedará la esencia de aquellas almas que por un corto espacio de tiempo se sintieron amadas, esos lazos afectivos perduraran, pues ni tú ni yo podemos cambiar el pasado, no podemos darle la vuelta al reloj para volver el tiempo atrás y así evitar los "errores" cometidos.

Algún día, quizás el destino vuelva a unir nuestros caminos y se retome la amistad que antes teníamos, esa que a día de hoy, y a pesar de todo, sigo echando de menos.
Mientras tanto cuídate y se feliz.

*...Por eso ahora que el amor se nos murió, y hoy me apartas de tu vera, cantemos por amor la despedida mas sincera, dame un abrazo fuerte y mucha suerte compañera. 

 







5 comentarios:

  1. Me encantan , pero es muy triste la de ayer.

    ResponderEliminar
  2. Increíble.

    Sin palabras como siempre.
    Este supera al post pasado.
    Me ha encantado "Los caminos se separaron, pero siempre quedaran las huellas por la senda que juntos recorrimos".

    Enhorabuena por el post.
    Un beso enorme

    www.lasirenadelmississippi.com

    ResponderEliminar
  3. Buenas noches. Es cierto Fini que es triste, fue un triste final, pero un muy bonito comienzo.

    Gracias Inés una vez mas por tus palabras.
    Un beso.

    ResponderEliminar